Saltar al contenido

Sergio Maestri

 

Sergio Maestri

Foto de Sergio Maestri
Biografía
Nacido en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, un 17 de febrero de 1965, Sergio Gabriel Maestri creció en Ituzaingó, pintoresca localidad del oeste bonaerense.
Luego de realizar sus estudios secundarios en la citada ciudad, se recibió de Técnico Superior en Administración de Recursos Humanos en Universitas —Estudios Superiores—, haciendo luego la carrera de grado de Licenciado en Administración de Recursos Humanos en la Universidad de la Marina Mercante.

Cursos de oratoria, talleres literarios, cursos en corrección ortotipográfica y de encuadernación, sumado a su Diplomatura en Diseño y Producción Editorial en la Fundación Gutenberg, lo fueron adentrando en el mundo de las comunicaciones y la literatura.

Sus primeros pasos literarios lo condujeron por los caminos de la poesía, publicando poemas en la revista Perfiles de Morón, en la revista Imaginarte y en el periódico de artes Trama, y participando de círculos de poetas y agrupaciones literarias.

En 1989 escribió Proceso interior y, años después, Crónicas del doctor Winter, editada por el sello Ediciones LeE. Posteriormente publicó en 2019 su colección de cuentos La raza de bronce con Editorial Grupo de Escritores Argenti
Enlaces
Publicaciones en la zona de lectura

La raza de Bronce

Descripción del libro

Esta selección de cuentos de ficción de índole fantástica, recopila historias de diversos sub géneros del género cuentístico: ciencia ficción, policiales, románticos, de suspenso y de terror.
Tal vez el más logrado de sus libros de cuentos, fusiona narraciones de su juventud con relatos actuales, con un lenguaje específico, interesantes descripciones de personas y lugares y una profunda expedición sobre la psiquis humana y sus particulares perspectivas.
Viajes al espacio, vivencias de artistas, experiencias paranormales, profundos horrores, reencuentros con el ayer, buceo en la historia del mundo, extraños relatos que limitan entre la vigilia y el sueño, entre la realidad y la ficción, son algunas de las interesantes temáticas de esta colección de cuentos fantásticos, que revela a un escritor original y descriptivo, con buen manejo del lenguaje y de los climas narrativos.
Un libro para pensar, para soñar, para vivir.

La raza de Bronce

La partida

Cuando los 320 motores de la nave se encendieron simultáneamente, el estruendo fue ensordecedor. A través de las pantallas de televisión, en miles de ciudades del mundo, millones de personas observaron la partida. La descomunal nave rugió como un León herido y, despidiendo llamas azules, coloradas y amarillas, a la manera de un dragón enfurecido, se elevó serenamente del suelo y abandonó la superficie monótona de la pista de experimentación espacial.
Los técnicos e ingenieros de la base estelar, desperdigados por la
pista observaron la imponente nave hasta que ya no pudieron verla
más...

La raza de Bronce

La réplica

Entonces ocurrió lo inesperado. ¡La réplica parpadeó! Lo hizo en varias oportunidades y luego levantó con extrema lentitud su cabeza inclinada. Sus manos se separaron y cayeron a los costados de su cuerpo. El artista quedó paralizado de espanto. El temor no le permitía moverse. La estatua hizo leves movimientos, típicos de quien se despereza y va tomando conciencia del mundo circundante. Dirigió los ojos hacia los del artista, sus miradas se cruzaron y entoncestodo concluyó.El joven artista ya no pudo moverse más. Por un instante tuvo una vaga conciencia de la realidad, pero pronto se diluyó.

La raza de Bronce

El espejismo

- Es una locura lo que me están diciendo. Estuve con ella, hablamos,
la besé, durmió conmigo. Tenía un precioso reloj de oro con un cuadrante redondo de fondo blanco y una cadena con un dije con la forma de una libélula.
El hombre arrugó el ceño y la mujer se tomó el rostro con las palmas abiertas. Luego la anciana se acercó al mueble cristalero y tomó de él
un precioso relicario de madera. Lo apoyó sobre la mesa y extrajo de
su interior algunas joyas de oro y plata: anillos con incrustaciones de
piedras, pulseras, dijes y medallones. Pero lo más sorprendente fue...

Crónicas del doctor Winter

Descripción del libro

El doctor Sebastián Winter es un médico cirujano, que comienza ejerciendo su profesión como médico rural en su pueblo natal, Ceibales, una ciudad ubicada a orillas del río Salado, en la provincia de Buenos Aires.
De espíritu aventurero y un gran sentido humanitario, decide enlistarse en Médicos sin Fronteras (MSF), organización con fines benéficos que lo llevará a las más remotas regiones del mundo, viviendo aventuras extraordinarias, repletas de dramatismo y emoción.
Con un marco histórico, a través de más de 30 años de profesión médica, conoce a personajes destacados y recorre gran parte del mundo, entretejiendo historias que hablan de tradiciones autóctonas, de esperanzas truncadas, de injusticias sin límite, analizando los avatares del hombre ante la inmensidad del universo que lo rodea.
Es una historia intimista, profunda, que ahonda en los vericuetos del alma humana, a través de un personaje que sólo intenta ayudar en un mundo indiferente, atado a sus valores morales y a un humanismo a ultranza, en una búsqueda permanente de su íntima esencia.

Crónicas del doctor Winter

Visita a Winter

A principios de mayo decidí tomarme unos días de vacaciones y enfilé el rumbo hacia Ceibales, para descansar un poco y hacer algunos trámites personales.
Arribé a la ciudad casi entrada la noche, comí algo, desarmé mi valija y dormí plácidamente, como hacía tiempo no lo hacía.
Por la mañana me acerqué hasta la casona del doctor Winter. El jardín estaba repleto de hojas secas, los árboles mostraban su desnudez y las plantas carecían de flores. Había un estado de abandono notorio en aquel otrora floreciente vergel.
Llamé y nadie respondió. Al cabo de unos minutos Matilde abrió la puerta...

Crónicas del doctor Winter

Sebastián y Abril

Ella apoyó su cabeza en mi hombro y la abracé más fuerte.
Sentí que mi virilidad explotaba, que un torrente incontenible de pasión me embargaba. No quería que esa canción se terminara jamás. Quería congelar ese instante y perpetuarlo incesantemente.
Levantó su cabeza y me miró a los ojos. Nunca había visto una mirada tan profunda, tan misteriosa, tan transparente.
No pude contenerme. La música, el aguardiente, el cosquilleo
en el estómago, sus ojos. Entonces arrimé mi boca a sus labios
dulcemente, en un imperceptible roce, en una libación sublime de su esencia.

Crónicas del doctor Winter

La despedida

Retiré mi equipaje del hotel y me llevó al aeropuerto. Fuimos todo el camino en silencio.Sus ojos se llenaron de lágrimas cuando nos despedimos. Intenté ser fuerte y sonreír, pero no lo logré. Nos besamos y le dije adiós.
Me alejé para abordar el avión, sin mirar hacia atrás. Despaché la maleta y estaba a punto de ingresar en la manga de abordaje, cuando me detuve.
Volví sobre mis pasos, a toda prisa, atropellando a la gente que intentaba ingresar. Corrí, con el corazón agitado, sudando, y la busqué con la mirada. Quería decirle que la amaba.
Pero ya no estaba. Se había marchado para siempre.